Sincronía Verano 2006


Mentiras verdaderas 2:  Aspectos de la Narrativa de Cabeza de Vaca

Marina Ruano Gutiérrez

Universidad de Guadalajara


 

En un mundo formado a través del habla los textos narrativos tienen un valor muy importante sobre todo dentro de la escuela, porque son útiles para promover el desarrollo de las habilidades propias del discurso oral y escrito y con ello facilitar la enseñanza de la lengua y la literatura, al mismo tiempo que se practica la interdisciplinariedad entre materias como lingüística, sociología y pragmática.

Entre los aspectos que escribe Cabeza de Vaca, quien fuera quizás el primer autor de relatos de ficción en hispanoamérica, se mezclan la narración y la descripción cuando se refiere a la raza indígena y cuando se refiere a la conformación geográfica, es decir pueblos y costumbres. Conformado en un discurso épico que le ayuda para expresar las grandiosas y muy dificultosas hazañas dignas de ser contadas. Es una narración que no se emite desde fuera, en esta historia el autor se coloca subjetivamente y con toda ventaja dentro de lo que está relatando, como el narrador homodiegético que permanece presente en su propia historia, así el autor no delega en otro narrador la responsabilidad de lo narrado.

Vamos a seguir de la mejor manera posible algunos de los esquemas de los modelos propuestos por dos profesores universitarios quienes realizan investigaciones encaminadas al análisis y el estudio de los textos literarios.

I

El trabajo de Fabio Jurado (basado en Bajtín-Voloshinov) está presentado como un instrumento que nos puede servir para trabajar el estudio del lenguaje a través de la literatura, y que este lenguaje vaya de acuerdo con los fenómenos culturales y la diversidad social del habla. Y acompañando su esquema de trabajo, usamos como ejemplo el relato de Naufragios, de Álvar Núñez Cabeza de Vaca, y realizamos el diseño siguiente.

Si atendemos a la narratología como una de las teorías literarias contemporáneas y seguimos algunos de los puntos sobresalientes de Bajtín y los incorporamos al estudio de la lengua y la literatura, atendiendo a la estructura propuesta, nos encontramos primeramente el dialogismo: esta figura literaria que consiste en poner las ideas en forma dialogada, la podemos encontrar cuando la palabra se dirige a una persona en particular, es una palabra que tiene como actividad la comunicación de la noticia. En este caso entre el cronista y el lector de las crónicas, es una manera de compartir sus pensamientos. Naufragios está escrita a manera de una conversación, nunca pierde de vista al lector, y continuamente repara en ello con frases conductoras como las siguientes:

Crónica dedicada a Vuestra Majestad

Yo, como he dicho (p.51).

Como arriba dijimos

Como adelante diremos (p.65).

Y porque es así la verdad, como arriba en nuestra Relación digo, lo firmo con mi nombre. (p.107).

 

En segundo plano se encuentra la pluralidad cultural, es decir la diversidad en el modo de abordar el lenguaje, que entre los cronistas no deja de ser ese español ya un poco arcaico como las palabras: "alimpian, ansí". Con mezclas obligadas de frases en latín, sobre todo en lo referente a la religión, que habría que aclarar que en Cabeza de Vaca no son muchas, apenas un par de ellas: "pater noster", y su final "Deo gratias". Y la naciente necesidad de las palabras nuevas aprendidas en las indias como: "cacique".

Al tercer plano corresponden los fenómenos culturales y la diversidad social del habla, a los cuales este cronista, nieto de Pedro de Vera, el que conquistó a Canaria, no podía permanecer ajeno a ninguno de ellos. En el primero porque le tocó vivir tanto las guerras internas de España, así como la experiencia de los descubrimientos y conquistas. Y enseguida, como protagonista de su propia narración se da cuenta de que entre los indios existen varias naciones y que cada una de ellas tiene diferente lengua, él mismo asegura haber aprendido de seis lenguas diferentes lo suficiente como para hacerse entender:

Aunque sabíamos seis lenguas, no nos podíamos en todas partes aprovechar de ellas, porque hallamos más de mil diferentes. (p.83).

... una lengua que entre ellos había, con quien nos entendíamos, y aquellos que la usan llamamos propriamente primahaitu, que es como decir vascongados. (p.99).

Entre éstos hay una lengua en que llaman a los hombres por mira acá; arre acá; a los perros, Xo. (p.76 y 76).

 

En el capítulo XXVI donde habla de las naciones y lenguas menciona lo siguiente:

En la isla del Mal Hado hay dos lenguas: a los unos llaman de Caoques y a los otros llaman de Han. En la Tierra Firme, enfrente de la isla, hay otros que se llaman de Chorruco, y toman el nombre de los montes donde viven.

Y así sigue ubicando a los demás habitantes, que se llaman:

Doguenes Quitoles

Mendica Avavares

Quevenes Maliacones

Mareames Cutlalchiches

Guaycones Susolas

Iguaces Comos

Atayos Camoles

Acubadaos Higos

 

 

II

El trabajo que nos presenta Luis Barrera Linares, para analizar el cuento breve (mini-cuento), expone varias teorías basadas en el discurso narrativo que podemos emplear para trabajar con los textos narrativos de ficción.

La primer propuesta que nos ofrece siguiendo los planos de la estructura inicial chomskiana quedaría estructurada de la siguiente manera: las formas en que se organizan los sistemas del lenguaje y tienen relación entre sí, estas estructuras contienen características que sólo son realizables de manera automática, que es lo propio de las lenguas naturales, como son: 1) Los elementos de la doble articulación. 2) La capacidad del hablante pata construir mensajes nuevos. 3) La capacidad de crear mensajes falsos, aunque en este caso no sea con finalidad estética como en el cuento, sino para realizar una actuación propia de alguien que parece estar delirando.

La narración de Naufragios mueve al lector hasta trasladarlo a espacios que no son del todo ficticios, y de ellos cuenta hechos de un presente, pasado y futuros relativos. A estas facultades propias de la conversación la psicolingüística las llama: Desplazamiento, Prevaricación y Creatividad.

... yo vi el enfermo que íbamos a curar que estaba muerto, porque estaba mucha gente al derredor de él llorando y su casa deshecha, que es señal que el dueño estaba muerto; y ansí, cuando yo llegué hallé al indio los ojos vueltos y sin ningún pulso, y con todas señales de muerto, según a mí me paresció ... y lo mejor que pude supliqué a nuestro Señor fuese servido de dar salud a aquél y a todos los otros que de ella tenían necesidad; y después de santiguado y soplado muchas veces ... y dijeron que aquel que estaba muerto y yo había curado en presencia de ellos, se había levantado bueno y se había paseado, y comido, y hablado con ellos, y que todos cuantos había curado quedaban sanos y muy alegres. (p. 67 y 68).

Parte de la misma propuesta consiste en mostrar algunos de los elementos que conforman las obras de historias, y estos son:

A grandes rasgos trazar algo que dé una idea precisa de esa realidad que quiere explicar, mencionando detalladamente cada una de sus características, sin dejar de opinar si está bien o está mal. Aunque otras veces sólo enumera las diversas características creando así un gran inventario.

El exponente, es este caso Cabeza de Vaca, se compromete a explicar un conjunto de hechos y acontecimientos que le sucedieron a él y a sus compañeros en su aventura. Al mismo tiempo que muestra sus acciones da explicación de ellas.

Cabeza de Vaca sin apoyarse en ninguna otra autoridad, defiende sus acciones con sus propios argumentos sin ninguna otra prueba que mostrar más que sus propios razonamientos.

Su propósito final era informar sobre la situación en que se vieron y usaron las informaciones sobre los indios y sus costumbres como instrumento para probar sus afirmaciones.

Así, resumiendo, Barrera afirma que la obra narrativa acapara y cambia a placer la Descripción, la Exposición, la Agrupación y la Instrucción.

Ejemplos de lo anterior:

... vimos las mujeres más honestamente tratadas que a ninguna parte de Indias que hobiésemos visto. Traen unas camisas de algodón, que llegan hasta las rodillas, y unas medias mangas encima dellas, de unas faldillas de cuero de venado sin pelo, que tocan en el suelo, y enjabónanlas con una raíces que alimpian mucho, y ansí las tienen muy bien tratadas; son abiertas por delante, y cerradas con unas correas; andan calzados con zapatos. (p.92).

 

... yo hallé rastro de gente que iba delante, y di aviso de ello al gobernador, que venía en la retaguarda: y ansí, aunque los indios salieron a nosotros, como íbamos apercibidos, no os pudieron ofender, y salimos a lo llano, fuéronos todavía siguiendo ... y hiriéronme a mí y dos o tres cristianos... y a los gritos que dió un muchacho de un hidalgo de los que allí iban, que se llamaba Avellaneda, el Avellaneda volvió, y fué a socorrerlos, y los indios le acertaron con una flecha por el canto de las corazas, y fué tal la herida, que pasó casi toda la flecha por el pescuezo, y luego allí murió y lo llevamos hasta Aute. En nueve días de camino... (p.30 y 31).

 

Dábanos de comer frísoles y calabazas; la manera de cocerlas es tan nueva, que por ser tal, yo la quise aquí poner, para que se vea y se conozca cuán diversos y extraños son los ingenios e industrias de los hombres humanos. (p.90).

 

... y siempre que hallábamos más nueva de cristianos, y nosotros les decíamos que los íbamos a buscar para decirles que no los matases ni tomasen por esclavos, ni los sacasen de sus tierras, ni les hiciesen otro mal ninguno, y de esto ellos holgaban mucho. ... Fué cosa de que tuvimos muy gran lástima, viendo la tierra muy fértil, y muy hermosa y muy llena de aguas y de ríos, y ver los lugares despoblados y quemados, y la gente tan flaca y enferma, huída y escondida toda; y como no sembraban, con tanta hambre, se mantenían con cortezas de árboles y raíces. (p.95).

 

 

La segunda propuesta es siguiendo el modelo cognoscitivo de la narración propuesto por Teun van Dijk entre 1980 y 1983, éste propone dos categoría de que se sirve el autor de textos narrativos para usarlos como actos de cortesía empleados para cautivar al lector y son el anuncio y el epílogo, que en el modelo propuesto se dejan hasta el final dado que no se involucran en todos los textos narrativos, porque son de finalidad más pragmática y se orientan más hacia asuntos propios del contexto. Uno tiene el propósito de informar, y el otro, que generalmente es la última parte del discurso, asegura que su caso más representativo sería la moraleja.

 

ANUNCIO

En que cuenta cuándo partió el armada y los oficiales y gente que en ella iba.(p.15).

 

EPÍLOGO

Y pues he dado relación de los navíos, será bien que diga quién son y de qué lugar

de estos reinos, los que nuestro Señor fue servido de escapar de estos trabajos.

 

Y para el autor, el resto de las categorías propuestas tienen una finalidad

semántica y que apuntan más hacia cuestiones propias del texto, y podrían

funcionar de la siguiente manera:

I

COMPILACIÓN - más - RESOLUCIÓN

=

(igual a )

SUCESO

(núcleo del texto narrativo)

 

dentro de un

MARCO

 

II

MARCO – más – SUCESO

=

(igual a )

EPISODIO

varios episodios hacen la

TRAMA

 

III

TRAMA – más – EVALUACIÓN

=

(igual a )

HISTORIA

 

 

Dicho de otra manera, (I) la compilación es la que agrupa los distintos textos que a través de la resolución hace que esté presente en ella el ánimo del autor para valorarlos, y al ir enlazando la compilación con la resolución se crea el suceso. El suceso es visto como el hecho más importante y el resultado final de un asunto, este suceso se encuentra enmarcado en un ambiente paisajistico. Y, (II) ambos, el suceso y el marco, conforman el episodio. Esta serie de digresiones y anécdotas, que forman el episodio, se relacionan con otras y conforman las escenas, y así varias escenas van preparando la intriga, en donde el encadenamiento de acciones y hechos forman la idea completa de la trama.

(III) Si en esta trama el autor se inmiscuye en las acciones calculando su valor e imprimiendo sus propias opiniones a esto se le llama evaluación. Y esta evaluación que se hace de la trama marca los límites de la historia.

La historia de Naufragios que relata Cabeza de Vaca está formada por XXXVIII capítulos que conforman así los distintos episodios, y cada uno de o de ellos tiene dentro de sí una gran variedad de escenas, seguidas una tras otras, apenas separadas por pequeños indicadores, como los siguientes, tomados del capítulo XX:

Después de habernos mudado...

Yendo aquel día...

... después de vísperas...

... y ansí, nos llevaron...

Luego el pueblo... (p. 63,64).

Cada una de ellas la encontramos cargada de gran cantidad de acontecimientos, como podemos ver enseguida:

Luego el pueblo nos ofreció muchas tunas, porque ya ellos tenían noticia de nosotros y cómo curábamos, y de las maravillas que nuestro Señor con nosotros obraba, que, aunque no hubiera otras, harto grandes eran abrirnos caminos por tierra tan despoblada, y darnos gen e por donde muchos tiempos no la había, y librarnos de tantos peligros, y no permitir que nos matasen, y sustentarnos con tanta hambre, y poner aquellas gentes en corazón que nos tratasen bien... (p.64)

Esta variedad de escenas que conforman la historia de Naufragios se refieren a las dificultades y andanzas más relevantes que durante ocho años experimentó Cabeza de Vaca, y que cuenta su vivencia narrando él mismo los hechos y para ello emplea los enredos propios de un relato ficticio, con todo tipo de añadidos que muchas veces parecen innecesarios.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

ANDERSON Imbert, Enrique. Historia de la Literatura Hispanoamericana. I. La Colonia. Cien años de república. Fondo de Cultura Económica. México, 1979. (1954).

BARRERA Linares, Luis (Inv. Universidad Simón Bolívar, Caracas, Venezuela). "La Narración Mínima como Estrategia Pedagógica Máxima", en Perfiles Educativos N. 66, 1994. P.8-14. Universidad Nacional Autónoma de México, Centro de Investigaciones y Servicios Educativos.

ERCILLA, Alonso de. La Araucana. Ed. Porrúa, México, 1972. (1569).

JURADO Valencia, Fabio (Prof. Universidad Nacional de Colombia). "BAJTÍN-VOLOSHINOV. Para el Estudio del Lenguaje y la Literatura en la Educación Básica" en Perfiles Educativos N. 66, 1994. P.8-14. Universidad Nacional Autónoma de México, Centro de Investigaciones y Servicios Educativos.

NÚÑEZ Cabeza de Vaca, Álvar. Naufragios y Comentarios. Colección Austral, Espasa- Calpe Mexicana, S.A. México, 1989. (1942).

PEDRAZA Jiménez, Felipe B. (Coord.) Manual de Literatura Hispanoamericana. I. Época Virreinal. Cénit Ediciones. España, 2000.

VEGA, Garcilaso de la, El Inca. Comentarios Reales. Ed. Porrúa, México, 1984. (1609).


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